En pacientes con enfermedad vascular periférica, con y sin claudicación intermitente, caminar en la cinta bajo supervisión, amplía su capacidad de marcha y mejora su calidad de vida.
A esta conclusión llega un artículo publicado en el Journal of American Medical Association (JAMA) el 14 de Enero de 2009 por miembros de varias universidades de los EEUU, cuyo objetivo ha sido determinar si un programa supervisado de ejercicios en la cinta de caminar mejora la capacidad funcional de sus extremidades inferiores, con y sin claudicación intermitente, definida como dolor provocado por el ejercicio localizado en la pantorrilla, por la oclusión de la arteria femoral superficial.
Han participado en la investigación 156 pacientes (desde el 1 Abril del 2004 al 8 Agosto de 2008) con enfermedad vascular periférica, los cuales fueron asignados aleatoriamente a ser incluidos alternativamente en un programa de ejercicios en la cinta de caminar, a ejercicios de resistencia para las extremidades inferiores o a un grupo de control, sin ejercicio alguno.
En los pacientes participantes, cualquiera que fuera el grupo asignado, se valoró la capacidad de caminar durante 6 minutos y una batería de actividades físicas (tiempo empleado para levantarse y permanecer de pie 5 veces de una butaca, tan rápido como le fuera posible, ejercicios de equilibro estando de pie y velocidad conseguida al caminar durante 4 minutos).
Las conclusiones fueron las siguientes:
- En los pacientes con enfermedad vascular periférica, un programa de ejercicios en la cinta de caminar, realizado bajo supervisión, mejora la capacidad para realizar una marcha durante 6 minutos, tenga o no tenga el paciente claudicación intermitente.
- Un programa de ejercicios contra resistencia de las extremidades inferiores mejora la realización de los pacientes en la cinta de caminar y también su calidad de vida, de modo especial subir escaleras.
- No se ha observado mejoría en la batería de actividades físicas evaluada.
Basados en estos hallazgos, los autores creen que los médicos deben recomendar a sus pacientes la realización programas supervisados de caminar en la cinta, independientemente de que sufran o no sufran ya claudicación intermitente cuando caminan.
Fuente: JAMA, 14 de Enero de 2009