El Karate nace al incorporarse el espíritu del Zen a las técnicas de lucha que llegaron desde China.
El objeto del Karate es diferente al de otras artes marciales. Mientras que en la mayoría de ellas, lo que se pretende es derrotar al mayor número de enemigos posible (su origen es absolutamente marcial), la práctica del Karate busca ante todo el dominio de las técnicas de autodefensa.
El Karate se caracteriza por el empleo de golpes de puño y patadas, aunque no restringe su repertorio sólo a ellos. Los practicantes de este arte son denominados karatecas.
El uniforme de práctica empleado en el kárate es el keikogi o karategi, compuesto por una chaqueta, pantalones y un cinturón o faja. El karategi se deriva del judogi.
Cinturones
Los cinturones son siete, y sus colores cambien progresivamente conforme sube el nivel de aprendizaje. Se empieza con el blanco para los principiantes.
Al blanco le siguen (por orden de menor a mayor), el amarillo, el naranja, el verde, el azul, el marrón y finalmente el negro. Una vez se es cinturón negro, se sigue aumentando en grados (danes).
Existe hasta el 10º dan. Entre cada color existe otro cinturón que es la mezcla entre su cinturón anterior y el que le sigue, el nombre de estos cinturones se pronuncia diciendo primero el color del cinturón anterior y luego el color al que se pasa posteriormente.
Tradicionalmente sólo existían dos cinturones: blanco para el alumno y negro para el maestro.