En las personas entre 50 y 68 años, sentirse solo, desde el punto de vista familiar y social, reduce la actividad física, de manera independiente de otros factores como edad, género, etnia, educación y situación económica.
El estudio ha sido realizado en el Departamento de Psicología de la Universidad de Chicago, en una población de 229 individuos, hombres y mujeres, blancos, negros e hispanos, que tenían entre 50 y 68 años al comienzo de la investigación, a lo largo de tres años.
Los resultados demuestran que la soledad no deseada se asocia con una significativa reducción de la actividad física independiente de otras variables.
La contestación a la pregunta: ¿es esta reducción de la actividad física la causa de la frecuencia de estados de salud deficientes en personas que viven en una soledad no deseada?, exige, según los autores de esta publicación, otras investigaciones.
Fuente: Health Psychology, Junio de 2009